domingo, 20 de mayo de 2012

Día 240

Domingo de despedidas. Me he despertado a las 7h15 de la mañana yo sola porque no hemos oído el despertador. Qué bote. Corriendo nos hemos vestido y hemos ido al aeropuerto. He llegado justo con 5 minutos para despedirme y embarcar. En la cola me he encontrado con las chicas de Montréal que conocimos ayer noche y he estado hablando con ellas. También se nos ha agregado otra canadiense, así que bueno, ha sido entretenido. Yo tenía demasiado sueño. Nos hemos subido, tras el vuelo, al bus juntas y les he explicado cómo llegar a los respectivos albergues. Me he subido a casa andando porque el bus no venía y mientras me ha llovido. He llegado rendidísima y triste. Me he sacado algo para comer y he deshecho la maleta. Luego me he puesto con los deberes de alemán, he comido y he seguido con ello. No me he querido dormir. Me ha costado la tarde entera hacer todos los deberes del libro. Luego me he duchado y he cenado mega temprano. He barrido la habitación y ahora me dispongo a dormir con un nolotil en el cuerpo.... Qué sueño, qué tristeza... Aunque haya sido nuestra penúltima despedida.

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