martes, 1 de mayo de 2012

Día 216

Como bien he dicho, el despertador sonó a las 06h15 de la mañana. Hice unos sandwiches, me preparé y me monté en el metro para llegar al tren y luego aeropuerto. Mi vuelo salía a las 08h45. En la terminal infinita, la C. Pero todo fue bien, llegué a Milan-Malpensa a las 10h30, cogí el bus sin ningún problema y dos horas después estaba en Turín. Natale, obviamente, estaba dormido y tuve que escribir a Álvaro para que le llamase y viniese por mí. Nos tomamos un café y fuimos para casa. Allí no sabía si ponerme a leer, dormirme o qué hacer. Qué cansancio. Me puse a ver Dragon Ball en italiano y llegó Álvaro del curro. Comimos y nos echamos una siesta de 3 horas. De repente me desperté y eran las 8 menos cuarto de la tarde. Teníamos que ir a un concierto a las 9 de la noche. Corriendo nos pusimos en marcha y fuimos hasta el Palaolimpico (parece chino el nombre). Empezó el conci con media hora de retraso, pero fue un conciertazo. Yo guardaba fuerzas para dos canciones que al final no cantaron y me desanimé mucho. Subsonica en directo mola. Estuvimos sentados en las gradas lo que duró el concierto, dos horas largas. Luego fuimos a cenar, véase, a buscar donde cenar pero estaba todo cerrado a eso de las doce y pico, obviamente. Cenamos en casa y a dormir.

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