domingo, 20 de mayo de 2012

Día 239

Sábado. Sin prisa alguna nos hemos levantado y hemos ido a un centro comercial a por una maleta grandota... y nos hemos llevado de propina dos pares de zapatos. Él unas zapas de tela y yo unos tacones de madera. Hemos comido pasta a la carbonara (con huevo) y no nos hemos echado la siesta porque teníamos que subir a la Mole. Hoy ha hecho un día feo, nublado, con algo de lluvia y frío. Pero ha merecido la pena subir hasta allí arriba. Qué impresión. El ascensor te sube por dentro de todo el edificio y luego llegas al mirador. Se veía toda la ciudad y la verdad es que era una pasada de bonito. Para bajar lo mismo, la impresión y luego nos tomamos otro helado, porque tocaba probar el de Gianduia... pooufff demasiado bueno! Tras esto, pudimos entrar a la Gran Madre di Dio, ella muy redondita. Luego fuimos paseando por Via Po hasta Piazza Castello, entramos en el Talli Weij o como se escriba a ver ropa, pero no había nada que mereciera la pena. Luego fuimos a un outlet que por muy rebajado que estuviera, era demasiado caro. Llegamos a casa, cenamos arroz a la cubana y bebimos algo antes de salir. Habíamos quedado con unos amigos de Álvaro y nos fuimos a los Murazzi a bailar. Se nos fue un poco de las manos la noche y acabamos volviendo a las 3 a casa... Y el despertador estaba programado para las 6h45.

No hay comentarios:

Publicar un comentario