domingo, 29 de enero de 2012

Día 129

Sábado, sigo de bajón, de esos que te hacen llorar por todo y que te hacen sentir mal por todo también. Comí en la habitación pasta con nata (como buen sábado) y luego me fui a pasear por la playa con Inés. Hacía un dia horrible, viento y lluvia, pero me vino bien pasear con ella. Vimos la exposición de la bienvenida al año nuevo chino, nos regalaron una mano de plástico roja con lucecitas (menos mal que tiene un botón para apagarla) y un par de calendarios chiquitines. Fuimos al maremagnum y nos compramos pendientes y alguna que otra cosa más. Llegué a casa a las 8 y media de la tarde, me cambié de ropa y me fui a casa de Stefano a cenar, con él y con una amiga suya muy simpática. Yo seguía de bajón y la verdad es que era muy difícil sacarme una sonrisa. Volví casi a la una y estuve hablando con Álvaro por skype un buen rato, al final ambos conseguimos sonreir un poco más.... pero qué dia más duro!

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